martes, 3 de mayo de 2011

Lake of Tears - Illwill


Cuatro años separan este nuevo trabajo de los suecos de su anterior LP "Moons and Mushrooms" y parece que hubieran sido décadas. Un abismo separa estos dos discos, y estilisticamente se separa aún más de "Crimson Cosmos" o "The Neonai", como si hubieran sido compuestos en universos paralelos. Sin embargo es algo que esperamos con cada nuevo lanzamiento de LAKE OF TEARS: la evolución constante, la sorpresa y la exploración de nuevos sonidos.
Con "Illwill" la banda parece haberse despojado de ese envoltorio suave y sedoso de sus discos anteriores y ha mutado hacia un sonido más crudo y áspero, sin tantos adornos, más simple y directo; asimismo las composiciones destilan una rabia y una violencia como pocas veces hemos escuchado en una banda como esta. La oscuridad sigue estando allí, la melancolía se siente en el ambiente solo que ahora esta teñida de un extra de amargura y frustración.
Desde el mismo comienzo "Floating in Darkness" es un fuerte sacudón al standard general de las canciones del grupo, hasta uno podría aventurar que se trata de otra banda hasta que escucha la inconfundible voz de Daniel Brennare, cáustica pero melodiosa y dulce a la vez, una mezcla por demás extraña y seductora. "Illwill" nos deja una fuerte de dosis de negrura y ansiedad hasta que llega "The Hating", una de las canciones más rápidas que hayan compuesto jamás, basada en un sólido riff de thrash metal con algún ocasional rebaje y un denodado espíritu rebelde e inquieto.
Es increíble como la banda consigue sacar belleza hasta de lo más simple como en "U.N.S.A.N.E.", con dos acordes repetitivos pero con un coro genial, ganchero y un solo de guitarra que emana buen gusto por todos lados, así nos dejan una de los mejores temas de la placa.
Hay lugar para sacar a relucir sus influencias más pinkfloideanas en "House of the Setting Sun" y de nuevo más sorpresas con "Parasites", cuadrada y agresiva, hija bastarda de Lemmy sin lugar a dudas. Para el final dos gemas sacadas directamente del corazón de los portugueses MOONSPELL: "Taste of Hell" y "Midnight Madness" donde afilan su instinto nocturno y convierten sus temas en aguzadas canciones que bordean peligrosamente el black metal.
En suma, "Illwill" es un trabajo tan variado como inquieto, que pasa revista a todos los tonos de agresión que se pueden encontrar en la música pesada; un disco catártico quizás pero que no deja -por sobre todas las cosas y a pesar de todas las influencias citadas- de ser un disco de LAKE OF TEARS, con toda su belleza y su emoción. Y ese solo ingrediente vale por mil escuchas.

d o w n l o a d

2 comentarios:

Mark dijo...

Me alegra leer una crítica currada de una banda a la que sigo desde hace años y que no ha recibido el reconocimiento del que muchas otras gozan sin merecerlo tanto.

Un saludo, música para la eternidad.

Anónimo dijo...

La razón por la que este disco suena tan distinto es porque Daniel Brennare (compositor y letrista principal)sufrió una gravísima enfermedad que amenazó su vida. Así que mientras pudo, compuso los temas que componen este álbum a modo de catarsis personal.

De ahí tanta rabia y tanta visceralidad.

Seguid así!